- Lunes 31/03/2014: deberán exhibir el periódico mural sobre la Paz... (la calificación obtenida será tomada en cuenta en Castellano).
- Martes 01/04/2014: se culminará con la evaluación del cuento La I latina: repasar esta lectura ya que se le harán preguntas sobre el cuento a cada integrante del equipo.
- Jueves 03/04/2014: entrega del trabajo grupal (transcrito a mano) sobre huertos o cultivos urbanos: Introducción, desarrollo, conclusión y anexos.
domingo, 30 de marzo de 2014
Actividades pendientes
Buenos días. De la semana del 31/03/2014 al 04/04/2014 se realizarán la siguientes actividades:
sábado, 29 de marzo de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
Corte de notas "C"
Porcentaje evaluado del 70%: 15%(conceptos cuaderno)+20%(prueba escrita)+15%(cuento: el diente roto):
26.727.852: 4,0.
26.840.041: 0,4.
27.063.026: 0,0.
27.625.680: 7,0.
27.683.828: 4,5.
27.685.152: 0,6.
27.855.212: 3,1.
27.855.950: 4,7.
27.877.635: 7,6.
28.036.684: 7,2.
28.082.573: 0,4.
28.098.765: 4,4.
28.138.276: 0,0.
28.402.210: 5,9.
28.433.387: 4,9.
28.551.232: 6,5.
29.513.763: 8,6.
29.524.663: 0,0.
29.524.974: 4,9.
29.569.701: 5,1.
29.914.688: 1,6.
29.947.126: 6,3.
30.000.928: 8,0
domingo, 23 de marzo de 2014
El diente roto
CUENTO. "El diente roto", de Pedro Emilio Coll (Caracas, Venezuela, 1872-1947)
Pedro Emilio Coll
El diente roto
A los doce años, combatiendo Juan Peña con unos granujas recibió un guijarro sobre un diente; la sangre corrió lavándole el sucio de la cara, y el diente se partió en forma de sierra. Desde ese día principia la edad de oro de Juan Peña.
Con la punta de la lengua, Juan tentaba sin cesar el diente roto; el cuerpo inmóvil, vaga la mirada sin pensar. Así, de alborotador y pendenciero, tornase en callado y tranquilo.
Los padres de Juan, hartos de escuchar quejas de los vecinos y transeúntes víctimas de las perversidades del chico, y que habían agotado toda clase de reprimendas y castigos, estaban ahora estupefactos y angustiados con la súbita transformación de Juan.
Juan no chistaba y permanecía horas enteras en actitud hierática, como en éxtasis; mientras, allá adentro, en la oscuridad de la boca cerrada, la lengua acariciaba el diente roto sin pensar.
-El niño no está bien, Pablo -decía la madre al marido-, hay que llamar al médico.
Llegó el doctor y procedió al diagnóstico: buen pulso, mofletes sanguíneos, excelente apetito, ningún síntoma de enfermedad.
-Señora -terminó por decir el sabio después de un largo examen- la santidad de mi profesión me impone el deber de declarar a usted...
-¿Qué, señor doctor de mi alma? -interrumpió la angustiada madre.
-Que su hijo está mejor que una manzana. Lo que sí es indiscutible -continuó con voz misteriosa- es que estamos en presencia de un caso fenomenal: su hijo de usted, mi estimable señora, sufre de lo que hoy llamamos el mal de pensar; en una palabra, su hijo es un filósofo precoz, un genio tal vez.
En la oscuridad de la boca, Juan acariciaba su diente roto sin pensar.
Parientes y amigos se hicieron eco de la opinión del doctor, acogida con júbilo indecible por los padres de Juan. Pronto en el pueblo todo se citó el caso admirable del "niño prodigio", y su fama se aumentó como una bomba de papel hinchada de humo. Hasta el maestro de la escuela, que lo había tenido por la más lerda cabeza del orbe, se sometió a la opinión general, por aquello de que voz del pueblo es voz del cielo. Quien más quien menos, cada cual traía a colación un ejemplo: Demóstenes comía arena, Shakespeare era un pilluelo desarrapado, Edison... etcétera.
Creció Juan Peña en medio de libros abiertos ante sus ojos, pero que no leía, distraído con su lengua ocupada en tocar la pequeña sierra del diente roto, sin pensar.
Y con su cuerpo crecía su reputación de hombre juicioso, sabio y "profundo", y nadie se cansaba de alabar el talento maravilloso de Juan. En plena juventud, las más hermosas mujeres trataban de seducir y conquistar aquel espíritu superior, entregado a hondas meditaciones, para los demás, pero que en la oscuridad de su boca tentaba el diente roto, sin pensar.
Pasaron los años, y Juan Peña fue diputado, académico, ministro y estaba a punto de ser coronado Presidente de la República, cuando la apoplejía lo sorprendió acariciándose su diente roto con la punta de la lengua.
Y doblaron las campanas y fue decretado un riguroso duelo nacional; un orador lloró en una fúnebre oración a nombre de la patria, y cayeron rosas y lágrimas sobre la tumba del grande hombre que no había tenido tiempo de pensar.
Publicado por Bernardo Ríos, Coordinador del Proyecto Lector del IES "Maimónides" en 23:47
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VOCABULARIO SUGERIDO
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apoplejía
riguroso
Actividades pendientes de Castellano
Hola estimados estudiantes. Esta semana (del 24 al 28-03-2014)deben entregar la actividad del cuento "El diente roto" que consiste en elaborar un vocabulario de las palabras desconocidas y buscar en el diccionario su significado. En el cuento que adjunto se sugieren algunos vocablos, pero si considera que debe investigar otras palabras, lo puede hacer, la otra actividad que se evaluará de este cuento será su lectura en clase.
Nota: esta actividad evaluativa se asignó antes de los problemas que se han presentado en estas ultimas semanas.
La otra actividad que ya se explicó la semana pasada, se culminará igualmente esta semana. Ésta consiste en una trabajo grupal del cuento "La I latina" y se debe hacer un análisis de los personajes, ambiente y narrador (ya los grupos están conformados y tienen el material de apoyo para esta actividad). Una vez realizada en hoja de examen, cada grupo deberá participar en la discusión del cuento.
Con estas 2 evaluaciones, se culmina con el 70% de las calificaciones. En la semana, se publicará el corte de notas.
Nos vemos...
PD: ambos cuentos se encuentran en el libro de Castellano de la Colección Bicentenario.
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